
Entretenidos en las cosas del mundo, hemos sacado a Dios de nuestras constituciones, de nuestros colegios, de nuestras escuelas, de nuestras casas y hasta de nuestro corazón y aún así nos preguntamos que le pasa a nuestras vidas en las que cada vez es más común la depresión, el estrés, la tristeza, la incomprensión, la destrucción familiar, el maltrato, la infidelidad y los anti valores.
un mundo en el que el hombre, llevado por el racionalismo, el tecnicismo y el pragmatismo, se aleja cada vez más de Dios, atraído por el poder, el placer y el prestigio, que lejos de darle la felicidad que busca, lo llevan a la pérdida de valores, a vivir desorientado, confundido y dando un uso inadecuado de los dones que Dios mismo le ha dado, como la ciencia, la tecnología y la creación misma.
El hombre moderno, cuando no se reconoce así mismo como criatura, sino como ser autónomo en todos los momentos de su vida y de esta forma deja a Dios en un lugar secundario, para acudir a Él, solo cuando se encuentra en problemas.
Estamos seguros que la verdadera paz del mundo vendrá una vez que la tengamos en cada uno de nuestros corazones, cuando volvamos nuestros ojos a Dios, nuestro nuestro Padre y creador.
Por favor ver este video:.
Hasta cuando...
D/A.