Virgen De La Altagracia...
Hoy es un día muy importante para los dominicanos. La fecha encierra un regocijo religioso, debido a que se festeja el día de la Altagracia. Como es costumbre, miles de feligreses, literalmente, la visitan en su casa; la Basílica de Higüey.
Unos van a pedirle algún favor, mientras que otros de seguro acuden a darle gracias por los favoreces concedidos. El fin es que, son muchos los motivos que arrastran hasta la provincia La Altagracia a los dominicanos devotos de la Virgen protectora de este pueblo.
Es tanta la devoción hacia la Santa que hay quienes para asegurarse de un buen lugar en la Basílica, amanecen en ella, puesto que conforme pasan las horas del 21, es mayor el número de feligreses que llegan al lugar.
Las promesas juegan su papel importante en esta veneración. Nunca faltan los que decididos a cumplirlas, se abocan a visitar la Basílica, descalzos, con ropa morada, blanca o como hayan prometido a la Virgen, acudir a la iglesia. Lo cierto es que de que le cumplen, le cumplen.
Son muchas las versiones que existen en torno a la Virgen de la Altagracia, protectora del pueblo Dominicano. Se dice que su devoción, por parte de la población católica, se inició en el país durante el período colonial, de donde pasó a otras regiones de América.
Datos confirman que el 12 de mayo de 1512 es erigida en la parroquia la villa de Salvaleón de Higüey por el obispo de Santo Domingo, García Padilla. Para esa época, se instalaron en Higüey los hermanos Alonso, quienes trajeron consigo la imagen de la Virgen de la Altagracia y, más tarde, la ofrecieron a la parroquia para que todos pudieran venerarla.
A principio del siglo 20, monseñor Arturo de Meriño, arzobispo de Santo Domingo, pidió a la Santa Sede la concesión de Oficio Divino y Misa Propia para el día de la Virgen de la Altagracia suplicando, además, que fuese como festividad de precepto los 21 de enero. El pedimento fue aprobado y la concesión es efectiva para toda la Arquidiócesis de Santo Domingo.
El 21 de enero fue declarado oficialmente día no laborable y de fiesta nacional en todo el territorio.
Cada 21 de enero dominicanos y dominicanas rinden homenaje de distintas maneras a la madre y protectora del pueblo, Nuestra Señora de la Altagracia. Desde el inicio de la obra redentora, la Virgen María ha jugado un papel muy importante, por lo que los cristianos católicos la consideran la intercesora por excelencia.
Fuente: Listin Diario.


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